9 nov. 2010

Noviembre Dulce


No hace mucho, decidí montarme en un tren con destino a ninguna parte.

Me gustaba recorrer cada vagón, cada uno de los reservados de su telón.

Le pregunté al Instructor cuál era la parada que me recomendaba. - No sé para qué pregunto si al final nunca hago caso de las sugerencias.-

Me fumé un cigarrillo a escondidas que me supo a poco...

Y empecé a recordar cómo me sentí cuando me dijo: "Mis sentimientos han pasado de largo sin saludarse."

Se trataba por vez primera de un tren solitario. Un tren sin retrovisor. Acumulaba ocho miles en sus raíles y sin embargo olía como a algodón. - En el fondo pensé que "tenía de solitario lo mismo que yo".-

Agarré todas mis maletas y las llevé a una estancia de criogenización...

Si tras mi parada regreso, las despertaré para que todo pueda volver a estar en el punto en que está hoy.

Próxima parada... Noviembre Dulce...

Me sonó a película, así que supe que esa era mi nueva estación.

... ¿Billete de ida y vuelta?... Sí! Pero la vuelta abierta, por favor.


3 nov. 2010

Ojos verde piscina


Cuántas son las ocasiones que recuerdas, cúantas, las veces en las que te has sumergido en el pregón popular que aclama acerca de que los ojos son el reflejo del alma!

Siempre existe un punto en el que deben, y convergen las diferencias.

Nací y vine al mundo con el Sol colándose por los agujeros de los bosques en mis ojos. Crecí y viví entre espejos y cristales, entre fondos de piscina... y mares.

Ahora busco rastreando el abismo y me cuestiono si es mejor salir o no a la superficie.

Se nos educa en la belleza. Se nos dibuja enmarcados en la supuesta perfección. Se nos diseña para un funcionamiento similar al de la inercia.

No hay un protagonista responsable si al recoger los frutos éstos son desechables, pero sí una responsabilidad protagonista si la cosecha resulta abundante.

Hoy solo sé que no sé nada... debe ser que la llegada del invierno congela la vida de mi bosque. Puede ser que la luz siga peleándose entre indiferencias y dudas.
Es posible que tanta vida haya convertido los claros en un denso ramaje, y los pájaros que sobrevuelan perciban que resulta impenetrable...

Ojos verde piscina... ojos de fango salvaje.