20 oct. 2009

Crepúsculo...



Hace mucho, mucho tiempo... un día como cualquier otro...
Vi una sombra acercarse en la oscuridad.
No hacía mucho tiempo que yo había creído estar enamorada. Como siempre... equivocada.
Sus pasos, siempre firmes, se acercaban sin más, lentamente...
Yo lo sabía. Certezas como esas solo se pueden tener una vez en la vida.

Hace muchas, muchas noches... una mañana como cualquier otra...
Me pareció verle.
Sentí verle para siempre.

No existe la noche. No existe el dia. Ya no hay certezas como esa en mi vida.

Ya las letras no brotan de mis manos porque siento que me las han robado. Mis dedos están atados porque mi corazón piensa que todo ha sido en vano.
Tanto tiempo tiempo creyendo haber hallado la respuesta a mis preguntas. Tantos años bajo la protección de la certeza. Tantas vidas sin ambigüedad...

Sangro lágrimas rotas.
Sonrío estúpidamente llevándole la contraria a mis sentidos.

Ya no hay sonidos en mis oídos porque estoy cansada de escuchar. Mis pensamientos duermen constantemente porque estoy harta de esperar.

Siento extrañas sensaciones que oscilan entre la libertad y la agonía... trucos, trampas... bromas. Al final la vida no es más que una puta diana en la que jugamos una lotería!

Siempre, los que me conocen de verdad, han presumido de mi ridículo positivismo. Nunca, los que me conocen, han creído que esto fuera a pasar...
Me siento extraña, diluída, fluída, confundida. Me siento irremediablemente en un final.

No hace mucho, mucho tiempo... un día como ningún otro...
Mi sombra se acercaba en la oscuridad.
Hacía mucho tiempo que yo había estado segura, totalmente convencida. Como nunca... equivocada.
Sus pasos, jamás firmes, se alejaban sin más, apresuradamente...
Pero yo lo sabía. Certezas como esas... tan solo se tienen una vez en la vida.