13 ene. 2009

A propósito del caso Schreber


Freud expresa abiertamente sus dudas acerca de los límites entre locura y cordura: "Los psiquiatras deberían terminar por aprender de este enfermo, que dentro de todo su delirio se empeña por no confundir el mundo de lo inconsciente con el mundo de la realidad."

"Queda para el futuro decidir si la teoría contiene más delirio del que yo quisiera, o el delirio, más verdad de lo que otros hallan hoy creíble."


El delirio, en el cual vemos el producto de la enfermedad, es en realidad la tentativa de curación, la reconstrucción. Ésta es conseguida mejor o peor después de la catástrofe, pero nunca completamente.
El mundo ha sufrido "una profunda modificación interior", según las palabras del propio Schreber.




15 Comments:

Pele Ón said...

La enfermedad no es sino un nuevo estado de salud, habiendo introducido nuevas variables al sistema

Laura M. Cañamero said...

Me gusta como piensas PeleÓn!!!

MR BLOG. said...

Nos hemos tomado el atrevimiento de agregarte a nuestro blog, espero no te moleste.

mmarin said...

Supongo que el/los delirios a los que se hace mención,son la señal externa que dice q tu cuerpo, mente,algo ha llegado a su límite.Es como la ventana para empezar a ver la solución.
Y para mí,(siendo no conocedora de la ciencia de la psicología,lo digo como persona de a pie,disculpen mi osadía, jaja),la enfermedad,que por otra parte a lo mejor es el estado normal...,es cuando no eres capaz de dominar los delirios que formar parte de tí por el hecho de existir.Cuando ellos te dominan a tí, es cuando yo entiendo que estamos ante un problema.Y bendita sea la teoría,(aunque se sostenga sobre una base de "locuras"), si nos ayuda a recobrar el látigo para mantener a nuestros delirios en un estado de descanso,aunque siempre alerta..

Pele Ón said...

Con cualquier cosa, en principio tenemos que explicar cómo y porqué vá bien. Después, empezar a pensar en las disfunciones.
Y si ni squiera en lo primero tenemos una ínfima idea, imagínate en lo segundo. Quizá quizá, en las psicosis como la esquizofrenia podemos decir algo, incluso apoyarlo con analítica; pero las neurosis, la inmensa mayoría de lo que suponemos disfunciones, son tan sólo desplazamientos en una curva cualquiera alrededor de la normalidad.
Y eso, sin entrar en para qué sirve un ser humano. Y tampoco si, en su locura, la gente es feliz y en la cordura desgraciada. Ni que de la locura han emergido grandes gestas, religiones, movimientos culturales...
Para qué sirve una ser humana ya lo tengo más claro, pero no es un punto de vista compartido plenamente por quienes sostienen la mitad del cielo. ¡Lástima!

Laura M. Cañamero said...

Muchas a gracias a Mr. Blog. Es todo un placer que me hagais un sitio. Saludos!

Laura M. Cañamero said...

Parece que los sueños y la locura comparten más cosas de lo que en un principio parecia. Pero este es otro tema que ya comentare.
Gracias Maria!!! Hay que atreverse con todo. Siempre sabemos mas de lo que creemos saber. Modestia la tuya!!! Beso.

Laura M. Cañamero said...

Manolo, Amigo. Qué placer de comentario. Gracias.
Evidentemente todo esta por y para algo. Todo tiene un fin. Hasta la locura!!!
Puede haber muchas causas/motivos por los cuales mantener nuestra desviacion. Hoy en día, hasta captar la atencion de los seres queridos puede convertirse en un buen sintoma.
Un saludo!!!

Pele Ón said...

Puede que todo tenga un fin (determinismo, fatalismo). A veces, ese fin, esa utilidad de nuestra locura, es para otro (puñetera gracia...).
Si no tienes tus propios sueños, vivirás los de otros.
Para vivir (no sobrevivir) hay que ser algo gamberro (o loco).
Siempre andamos buscando algo, y a veces, en nuestro ensimismamiento, no nos damos cuenta que algo nos ha encontrado a nosotros.
(ya sé que soy algo petardo. He intentado varias veces ser de otra manera, pero mi fractal es así)

CuanMarce said...

Muy buena tu entrada Laura. Creo que efectivamente el primer paso del cambio es tomar consciencia de que es necesario. Desde mi punto de vista todo el que acepta algún conflicto en su mente no está sano. Es decir que no hay mucho sano por el mundo. Me gusta distinguir entre la fantasía y la locura. Nadie vive la realidad absoluta y desde las realidades personales hay unas fantasías que nos causan paz y otras que nos causan conflicto. Las que nos causan conflicto contribuyen a nuestra locura, las que no lo hacen son una bendición.

Andrea said...

Hola, me permito opinar sobre el tema aunque, como mmarin, tampoco soy conocedora de la ciencia de la psicología. Coincido con la explicación de CuanMarce, siempre he pensado que nuestras fantasías no controladas son las que pueden determinar una posible enfermedad. No es fácil controlar las que nos producen angustia o conflicto..creo.
Un saludo y te felicito por tu blog.

Laura M. Cañamero said...

Pero que seriamos sin fantasias? Que alimentaria nuestras vidas?
Es un placer tenerte por aqui de nuevo. Leo tu blog a menudo pero pocas veces falta algo por añadir a tus palabras. Qué tal una entrada más abierta para abrir debate Cuanmarce?
Solo sugerencia. Un saludo y felicidad!

Laura M. Cañamero said...

Andrea: no dudes en escribir lo que teparezca. Aqui, en mi divan, todas las opiniones son tecnicas, cultas e inteligentes.
Como va ese libro?

El Bloguista de este Blog said...

Hola. Estoy acá porque me gustan los temas y los comentarios del blog.
Leí el comentario de vivir los propios sueños más arriba en la lista (de PeleÓn).
Como tuve algunas desilusiones al respecto me quedó algo que me permito decir acá.
Fanático oyente profano como soy de lapsus linguae y ya siendo maestro recibido -de primaria, 2007- me enteré que a mamá le habría encantado ser maestra. Ay! mi sueño propio.
También quería hacer una banqueta con un asiento de arado que iría bien con mi gusto por lo antiguo. Pero "esa" banqueta que tanto había soñado apareció hecha por mi hermano con una silla de arado que había traído papá de la quinta de los abuelos "porque siempre quise una banqueta de esas". Y mi gusto por lo antiguo chocó con que papá tiene ganas de hacer un museo (con cosas antiguas) y entonces me quedé pensando en porqué yo miro con gusto las casas sintéticas y modernas, si me "gusta" lo antiguo.
Y mi gusto por ponerme delante de una cámara de cine donde la haya se chocó un día con la noticia de que a papá le gustaría hacer una película.
Ahora, después de estas oídas y averiguaciones el el seno de mi hogar que les cuento, me quedé pensando en cuales de mis sueños propios serán míos.
Fue bueno, sin embargo, darme cuenta de que mis sueños propios no me pertenecían por completo. No se si yo los había soñado. Creo que no.
Termino con la reflexión que hago para mí mismo después de estos sucesos: e triste la vida 'el gaucho, eh.

Laura M. Cañamero said...

Yo no visualizo tristeza ni en sus palabras ni en su bitacoras. Mas bien rebosa alegria y colores.
Por mucha influencia que nos ocupe... los sueños, sueños son. Y siempre NUESTROS!. Para mí esa es la maravilla de su incógnita y misterio.
Saludos!