3 nov. 2010

Ojos verde piscina


Cuántas son las ocasiones que recuerdas, cúantas, las veces en las que te has sumergido en el pregón popular que aclama acerca de que los ojos son el reflejo del alma!

Siempre existe un punto en el que deben, y convergen las diferencias.

Nací y vine al mundo con el Sol colándose por los agujeros de los bosques en mis ojos. Crecí y viví entre espejos y cristales, entre fondos de piscina... y mares.

Ahora busco rastreando el abismo y me cuestiono si es mejor salir o no a la superficie.

Se nos educa en la belleza. Se nos dibuja enmarcados en la supuesta perfección. Se nos diseña para un funcionamiento similar al de la inercia.

No hay un protagonista responsable si al recoger los frutos éstos son desechables, pero sí una responsabilidad protagonista si la cosecha resulta abundante.

Hoy solo sé que no sé nada... debe ser que la llegada del invierno congela la vida de mi bosque. Puede ser que la luz siga peleándose entre indiferencias y dudas.
Es posible que tanta vida haya convertido los claros en un denso ramaje, y los pájaros que sobrevuelan perciban que resulta impenetrable...

Ojos verde piscina... ojos de fango salvaje.


1 Comment:

Anónimo said...

Pero despues del invierno llegara la primavera... y el sol inundara todos esos pajaros que todos tenemos sobrevolando de vez en cuando ;)

y supongo que servira de experiencia para proximos inviernos
Alba